Francisco realiza una gira histórica por Tierra Santa.
El papa Francisco invitó a los presidentes de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), Mahmud Abas, y de Israel, Simón Peres, a "elevar una intensa oración pidiendo por paz" y sentenció que "construir la paz es difícil, pero vivir sin ella es un tormento", al brindar una misa en Belén, segundo destino de su peregrinación por Tierra Santa. La invitación fue aceptada por ambas partes.
"Todos deseamos la paz; muchas personas la construyen cada día con pequeños gestos; muchos sufren y soportan pacientemente la fatiga de intentar edificarla. Y todos tenemos el deber, especialmente los que están al servicio de sus pueblos, de ser instrumentos y constructores de la paz, sobre todo con la oración", comentó.
"Construir la paz es difícil, pero vivir sin ella es un tormento. Los hombres y mujeres de esta tierra y de todo el mundo nos piden presentar a Dios sus anhelos de paz", explicó el pontífice al encabezar una ceremonia ante más de 8.000 fieles en la plaza del Pesebre de la ciudad donde, para los católicos, nació Jesús.
"Señor Presidente Mahmoud Abbas, en este lugar donde nació el Príncipe de la paz, deseo invitarle a usted y al Señor Presidente Shimon Peres, a que elevemos juntos una intensa oración pidiendo a Dios el don de la paz", manifestó Francisco. "Ofrezco la posibilidad de acoger este encuentro de oración en mi casa, en el Vaticano", agregó.
El portavoz del pontífice, Federico Lombardi, confirmó que se trata de una invitación formal a los líderes para hablar de paz "en un sentido religioso" y dijo que la intención es que este encuentro pueda ocurrir pronto, consignó la agencia EFE.
Francisco llegó esta mañana a Belén, segunda etapa de su visita a Tierra Santa, donde se reunió con el presidente Abas.
De camino a la plaza del Pésebre y en un acontecimiento que no estaba previsto en la agenda oficial, descendió del coche que lo trasladaba para rezar ante el muro de separación erigido por Israel y que aísla Cisjordania.
El Papa estuvo cinco minutos en silencio, tocó su cabeza frente al muro y, sin decir ninguna palabra, continuó su trayecto.
Al llegar a la plaza del pesebre fue recibido con alegría por los fieles, que ven la visita de Jorge Bergoglio no solamente como un llamado a la paz entre judíos y musulmanes, sino también como una señal de apoyo a los cristianos de Belén.
En ese sentido, durante la oración del "Regina Coeli" el pontífice anunció su deseo de regresar pronto a Tierra Santa para visitar los lugares cristianos de Galilea, en particular Nazaret, que no formarán parte de esta peregrinación.
Tras oficiar la misa, Francisco se retiró a orar en privado en la gruta donde se sitúa el pesebre del nacimiento del niño Jesús, para más tarde visitar un campo de refugiados. Luego viajó a Tel Aviv, tercer destino de su viaje, donde fue recibido por las autoridades israelíes.
Francisco solicitó "retomar el camino del diálogo y la reconciliación" entre Israel y Palestina e instó a "que la solución de los dos Estados se convierta en una realidad", al llegar a Tel Aviv en el marco de su peregrinación a Tierra Santa.
Tras su paso por Belén, el pontífice arribó cerca de las 16:30 hora local (10:30 de Argentina) al Aeropuerto Internacional Ben Gurion donde fue recibido por el presidente Shimon Peres y el primer ministro Benjamin Netanyahu.
En ese sentido, el líder de la Iglesia Católica reiteró su llamado a las autoridades israelíes y al presidente de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), Mahmud Abas, para reunirse en el Vaticano y "elevar una intensa oración pidiendo por la paz".
"Suplico a todos, especialmente a los que están al servicio de los pueblos, que intenten todo para que israelíes y palestinos puedan convivir y retomar sin descanso el camino del diálogo y la reconciliación", comentó.
"El Estado de Israel tiene derecho a existir y gozar de paz y seguridad dentro de unas fronteras. Palestina tiene derecho a una patria soberana y a circular libremente", manifestó.
En ese sentido, el Papa instó a "que la solución de los dos Estados se convierta en una realidad y no se quede en un sueño".
Por otro lado, también condenó el Holocausto y pidió que "jamás suceda un crimen semejante".
"Que no haya lugar para el antisemitismo en ninguna de sus formas", manifestó y repudió el atentado en el Museo Judío de Bruselas (Bélgica) que causó cuatro muertos.
"Shalom", finalizó su discurso el Papa, palabra que representa un saludo en hebreo y que significa "paz".
Por su parte, Shimon Peres agradeció "la solidaridad de Su Santidad ante los actos de antisemitismo".
"Usted está construyendo puentes y una óptima relación entre pueblos que han sido enemigos. Los israelíes tenemos gran esperanza con su visita", manifestó el presidente y Premio Nobel de la Paz.
El primer ministro Netanyahu también le dio la bienvenida a Francisco y destacó que "trae consigo la reconciliación y la paz representando a los cristianos en el mundo, pero también a quienes están influenciados en su espíritu".
Más tarde, Francisco y el Patriarca de Constantinopla, Bartolomeo, compartieron una celebración ecuménica en el Santo Sepulcro, donde juntos leyeron textos del Evangelio -el primero en latín y el segundo en griego- sobre la resurrección de Jesús.
El Papa arribó con una hora de retraso al Santo Sepulcro, uno de los lugares más emblemáticos para la cristiandad, debido a que previamente mantuvo un encuentro privado con Bartolomeo, explicó el portavoz del Vaticano, el padre Federico Lombardi.
En la ceremonia ecuménica en la Basílica del Santo Sepulcro participaron los católicos de Tierra Santa, el arzobispo copto, el arzobispo sirio, el arzobispo etíope, el obispo anglicano, el obispo luterano y otros obispos.
El Papa Francisco y el Patriarca ingresaron al Santo Sepulcro acompañados de los tres superiores de la comunidad del "Statu quo": la grecoortodoxa, la franciscana y la armenia apostólica.
La ceremonia comenzó con un coro que recitó una plegaria común y luego Francisco y Bartolomeo leyeron respectivas partes del Evangelio sobre la resurrección de Jesús.
El encuentro entre el papa Francisco y Bartolomeo se produjo a cincuenta años del histórico abrazo entre Pablo VI y el Patriarca Atenagora.
El Papa ingresó a la plaza por la puerta del Muristan, mientras que Bartolomeo ha entrado por la puerta de Santa Elena. Los dos se encontraron en medio de la plaza donde intercambiaron un abrazo fraterno.
La agenda del Papa en Tierra Santa culminará este lunes cuando mantendrá encuentros interreligiosos y visitará el Muro de los Lamentos en Jerusalén, entre otras actividades.
"Todos deseamos la paz; muchas personas la construyen cada día con pequeños gestos; muchos sufren y soportan pacientemente la fatiga de intentar edificarla. Y todos tenemos el deber, especialmente los que están al servicio de sus pueblos, de ser instrumentos y constructores de la paz, sobre todo con la oración", comentó.
"Construir la paz es difícil, pero vivir sin ella es un tormento. Los hombres y mujeres de esta tierra y de todo el mundo nos piden presentar a Dios sus anhelos de paz", explicó el pontífice al encabezar una ceremonia ante más de 8.000 fieles en la plaza del Pesebre de la ciudad donde, para los católicos, nació Jesús.
"Señor Presidente Mahmoud Abbas, en este lugar donde nació el Príncipe de la paz, deseo invitarle a usted y al Señor Presidente Shimon Peres, a que elevemos juntos una intensa oración pidiendo a Dios el don de la paz", manifestó Francisco. "Ofrezco la posibilidad de acoger este encuentro de oración en mi casa, en el Vaticano", agregó.
El portavoz del pontífice, Federico Lombardi, confirmó que se trata de una invitación formal a los líderes para hablar de paz "en un sentido religioso" y dijo que la intención es que este encuentro pueda ocurrir pronto, consignó la agencia EFE.
Francisco llegó esta mañana a Belén, segunda etapa de su visita a Tierra Santa, donde se reunió con el presidente Abas.
De camino a la plaza del Pésebre y en un acontecimiento que no estaba previsto en la agenda oficial, descendió del coche que lo trasladaba para rezar ante el muro de separación erigido por Israel y que aísla Cisjordania.
El Papa estuvo cinco minutos en silencio, tocó su cabeza frente al muro y, sin decir ninguna palabra, continuó su trayecto.
Al llegar a la plaza del pesebre fue recibido con alegría por los fieles, que ven la visita de Jorge Bergoglio no solamente como un llamado a la paz entre judíos y musulmanes, sino también como una señal de apoyo a los cristianos de Belén.
En ese sentido, durante la oración del "Regina Coeli" el pontífice anunció su deseo de regresar pronto a Tierra Santa para visitar los lugares cristianos de Galilea, en particular Nazaret, que no formarán parte de esta peregrinación.
Tras oficiar la misa, Francisco se retiró a orar en privado en la gruta donde se sitúa el pesebre del nacimiento del niño Jesús, para más tarde visitar un campo de refugiados. Luego viajó a Tel Aviv, tercer destino de su viaje, donde fue recibido por las autoridades israelíes.
Francisco solicitó "retomar el camino del diálogo y la reconciliación" entre Israel y Palestina e instó a "que la solución de los dos Estados se convierta en una realidad", al llegar a Tel Aviv en el marco de su peregrinación a Tierra Santa.
Tras su paso por Belén, el pontífice arribó cerca de las 16:30 hora local (10:30 de Argentina) al Aeropuerto Internacional Ben Gurion donde fue recibido por el presidente Shimon Peres y el primer ministro Benjamin Netanyahu.
En ese sentido, el líder de la Iglesia Católica reiteró su llamado a las autoridades israelíes y al presidente de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), Mahmud Abas, para reunirse en el Vaticano y "elevar una intensa oración pidiendo por la paz".
"Suplico a todos, especialmente a los que están al servicio de los pueblos, que intenten todo para que israelíes y palestinos puedan convivir y retomar sin descanso el camino del diálogo y la reconciliación", comentó.
"El Estado de Israel tiene derecho a existir y gozar de paz y seguridad dentro de unas fronteras. Palestina tiene derecho a una patria soberana y a circular libremente", manifestó.
En ese sentido, el Papa instó a "que la solución de los dos Estados se convierta en una realidad y no se quede en un sueño".
Por otro lado, también condenó el Holocausto y pidió que "jamás suceda un crimen semejante".
"Que no haya lugar para el antisemitismo en ninguna de sus formas", manifestó y repudió el atentado en el Museo Judío de Bruselas (Bélgica) que causó cuatro muertos.
"Shalom", finalizó su discurso el Papa, palabra que representa un saludo en hebreo y que significa "paz".
Por su parte, Shimon Peres agradeció "la solidaridad de Su Santidad ante los actos de antisemitismo".
"Usted está construyendo puentes y una óptima relación entre pueblos que han sido enemigos. Los israelíes tenemos gran esperanza con su visita", manifestó el presidente y Premio Nobel de la Paz.
El primer ministro Netanyahu también le dio la bienvenida a Francisco y destacó que "trae consigo la reconciliación y la paz representando a los cristianos en el mundo, pero también a quienes están influenciados en su espíritu".
Más tarde, Francisco y el Patriarca de Constantinopla, Bartolomeo, compartieron una celebración ecuménica en el Santo Sepulcro, donde juntos leyeron textos del Evangelio -el primero en latín y el segundo en griego- sobre la resurrección de Jesús.
El Papa arribó con una hora de retraso al Santo Sepulcro, uno de los lugares más emblemáticos para la cristiandad, debido a que previamente mantuvo un encuentro privado con Bartolomeo, explicó el portavoz del Vaticano, el padre Federico Lombardi.
En la ceremonia ecuménica en la Basílica del Santo Sepulcro participaron los católicos de Tierra Santa, el arzobispo copto, el arzobispo sirio, el arzobispo etíope, el obispo anglicano, el obispo luterano y otros obispos.
El Papa Francisco y el Patriarca ingresaron al Santo Sepulcro acompañados de los tres superiores de la comunidad del "Statu quo": la grecoortodoxa, la franciscana y la armenia apostólica.
La ceremonia comenzó con un coro que recitó una plegaria común y luego Francisco y Bartolomeo leyeron respectivas partes del Evangelio sobre la resurrección de Jesús.
El encuentro entre el papa Francisco y Bartolomeo se produjo a cincuenta años del histórico abrazo entre Pablo VI y el Patriarca Atenagora.
El Papa ingresó a la plaza por la puerta del Muristan, mientras que Bartolomeo ha entrado por la puerta de Santa Elena. Los dos se encontraron en medio de la plaza donde intercambiaron un abrazo fraterno.
La agenda del Papa en Tierra Santa culminará este lunes cuando mantendrá encuentros interreligiosos y visitará el Muro de los Lamentos en Jerusalén, entre otras actividades.




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