Hola, Bienvenido a mi blog!

Puedes seguirnos en las redes sociales o suscribirte al feed.

¡Suscríbete a nuestro blog!

Recibe en tu correo las últimas noticias del blog. Sólo ingresa tu correo para suscribirte.

Mostrando entradas con la etiqueta Cambios en la Santa Sede. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Cambios en la Santa Sede. Mostrar todas las entradas

La renovación en la Iglesia, tarea de todos

domingo, 31 de marzo de 2013


La renovación en la Iglesia, tarea de todos

30.03.13 | 09:16. Archivado en Vaticano
  • enviar a un amigo
  • Imprimir contenido
El papa Francisco, por las cosas que ha dicho desde el día que fue elegido y, más aún, por su llamativa forma humilde y sencilla de presentarse en público (ya que desde que era arzobispo de Buenos Aires), ha despertado tales expectativas de renovación en la Iglesia, que, con razón, se ha visto en él unaevocación de Juan XXIII. El reciente libro de José Manuel Vidal y Jesús Bastante dejan muy claro este aspecto del nuevo papa. Por no hablar de los interminables comentarios, en el mismo sentido, que los medios difunden a diario y que, en cantidades asombrosas, circulan por la red. Es evidente que son muchos los católicos que ven la renovación de la Iglesia, no sólo como una posibilidad, sino incluso como una probabilidad cercana.
Nadie va a poner en duda que esta posible (incluso probable) renovación de la Iglesia es una esperanza excelente, que se debe fomentar en todo cuanto esté a nuestro alcance. Pero, ¡atención!, que esta esperanza de renovación está erizada de amenazas y peligros, que no son ninguna tontería. Ni son, desde luego, problemas imaginarios.
Para empezar, lo más importante de todo es que la renovación de la Iglesia no depende sólo del papa. Por más genial que sea este hombre, por más evangélicamente que viva y por más original y firme que sea en la toma de sus decisiones, la Iglesia es tan enorme, tan compleja y, en no pocos e importantes asuntos, una institución tan complicada, que un solo hombre no puede (ni podrá) renovar la Iglesia como la Iglesia necesita ser renovada, en este momento y tal como están las cosas.
No nos hagamos, pues, falsas ilusiones. La renovación de la Iglesia depende, por supuesto y en medida destacada, de lo que diga y haga el papa. Como depende también lógicamente de la Curia Vaticana. Pero, si es que hablamos en serio de renovación de la Iglesia, no olvidemos nunca que la Iglesia somos todos. Y, por tanto, de todos depende la tan esperada y ansiada renovación.
Al decir esto, no soy tan ingenuo como para estar imaginando que los más de mil millones de creyentes, que formamos parte de la Iglesia, vamos a cambiar de la noche a la mañana. Y así “tendremos servida” la deseada renovación. Es seguro que, si el papa cambia - en su estilo de vida y en sus enseñanzas - la Iglesia cambia y se renueva. Pero, tan seguro como eso, es que, si lo que los católicos esperamos del papa es que diga y haga lo que a cada uno nos conviene o nos interesa, en ese caso el poder renovador del papa quedará limitado, en no pocos asuntos. Y en cosas muy importantes, nosotros seremos los primeros en anular los mejores intentos del nuevo papa.
Hablemos claro y concreto. Si, por ejemplo, los teólogos que hemos sido censurados o incluso apartados de nuestros cargos de enseñanza en seminarios o centros superiores de estudios eclesiásticos, lo que esperamos y queremos del nuevo papa es que nos restituya, en la “¡dignidad perdida!”, mal servicio le haremos a la Iglesia.
En la Iglesia llevamos décadas en las que ha sido difícil la convivencia. Nos hemos dividido, nos hemos enfrentado, nos hemos hecho daño unos a otros. Con frecuencia, los que hemos tenido algo de poder (aunque haya sido poco, como creo que es mi caso), seguramente hemos dicho o hecho cosas que han causado sufrimiento y han humillado a otras personas.Si ahora yo espero una renovación de la Iglesia, que consistiría en que el papa me dé a mí la razón y se la quite a los que no piensan como yo, con semejante esperanza no busco, desde luego, la renovación de la Iglesia. Lo que buscaría, en ese supuesto, sería mi propia promoción, mi triunfo sobre los demás. Con lo cual, lo que haría es el más repugnante servicio que se le puede hacer a la causa de Jesús y su Evangelio. Y eso es el peor servicio que se le puede hacer a la Iglesia.
Como es lógico, lo que estoy diciendo debería ser aplicado, con libertad, audacia y transparencia, lo mismo a los grupos progresistas que a los conservadores. Lo mismo a los que quieren más “observancia” que a los que luchan para que en la Iglesia haya más “libertad”. En unos y en otros, creo yo, es el respeto, la tolerancia y la bondad los comportamientos que harán posible una Iglesia que se vaya capacitando para bajar, descender, acercarse a los millones de criaturas que no pretenden estar por encima de nadie, sino sencillamente vivir en paz, con honradez, con apertura mental ante las ideas o proyectos de los otros y, sobre todo, una Iglesia cercana a los últimos, identificada con los que menos tienen, acogedora siempre y con todos, tengan las ideas que tengan y crean en las creencias que cada cual ha podido asumir en su vida.
Casa día que pasa, veo esto más claro. Todos sabemos que, en los dos últimos papados, anteriores a Francisco, los grupos más conservadores, precisamente porque la mayoría de los obispos era con esos grupos con los que contaban de manera incondicional, tales grupos han gozados de la cercanía de Roma, de muchos e importantes cargos de la Curia y, por supuesto, del favor de tantos y tantos obispos. Al tiempo que otros grupos - pienso en las comunidades y teólogos afines a la Teología de la Liberación - se han sentido olvidados o, al menos, marginados. Pues bien, si ahora lo que esperamos del nuevo papa es que, en unos casos se mantengan los privilegios o, en otros, se organicen revanchas, más o menos disimuladas, lo que haremos es que, en lugar de colaborar activamente en la renovación de la Iglesia, nos dedicaremos a la indeseable tarea de poner palos en las ruedas del carro de esta Iglesia a la que decimos que amamos, pero a la que en realidad hemos amado mientras ella nos ha mantenido en el candelero.
El fondo del problema está en que la “lógica de la renovación” de la Iglesia no es la “lógica de la razón”, sino la “lógica del Evangelio”, que es paradójicamente la “lógica del caos”. El “desorden” que Jesús provocó con su conducta, con sus conflictos frente al Templo y los dirigentes religiosos de su tiempo. La conducta evangélica que se tradujo en el “miedo a la bondad” y el “miedo a la ternura” que el papa Francisco les dijo a los Jefes de Estado (en la misa de su nombramiento oficial) que tenían que superar.
Por supuesto, que sólo con bondad no se gobierna ni se arreglan las cosas. A veces, hay que tomar decisiones dolorosas. Pero que las tome quien las tiene que tomar. Si cada cual pretende “tomarse la justicia por su mano” y que el papa le dé la razón a él, a sus ideas y a sus intereses, entre todos haremos fracasar a este papa y a todos los “franciscos” que se nos interpongan en el torpe y desorientado camino de nuestros fanatismos. El camino que muchos hemos llevado, incluso con estúpido orgullo, hasta este momento.

"El Papa Francisco debe restaurar el pluralismo en la Iglesia"

Manuel Vidal y Jesús Bastante presentan el primer libro sobre el Papa Francisco (Desclée-Rd)

"Francisco. El nuevo Juan XXIII", escrito por José Manuel Vidal y Jesús Bastante (RD/Desclée)

Vidal y Bastante: "El Papa Francisco debe restaurar el pluralismo en la Iglesia"

"No hace falta ninguna revolución, hace falta que la democratización y la colegialidad se activen"

Redacción, 27 de marzo de 2013 a las 18:49

 La Iglesia tiene que volver a ser menos triunfante y a ser más pobre de verdad. Y eso está previsto también en el Vaticano II
Jesús Bastante/>

Jesús Bastante

  • José Manuel Vidal
  • José Manuel Vidal, director de ReligionDigital.com.
  • Jesús Bastante
  • Portada de 'Francisco. El nuevo Juan XXIII'
  • José Manuel Vidal
  • José Manuel Vidal, director de ReligionDigital.com.
  • Jesús Bastante
  • Portada de 'Francisco. El nuevo Juan XXIII'
  • José Manuel Vidal
  • José Manuel Vidal, director de ReligionDigital.com.
  • Jesús Bastante
  • Portada de 'Francisco. El nuevo Juan XXIII'
(Vicente Poveda, dpa).- El nuevo papaFrancisco despierta en José Manuel Vidal y Jesús Bastante esperanzas de cambio en la Iglesia católica similares a las generadas en su día por Juan XXIII, iniciador del Concilio Vaticano II.
"Francisco, el nuevo Juan XXIII" es por ello el título del libro que acaban de publicar ambos periodistas españoles, una de las primeras obras sobre el nuevo pontífice argentino.
Vidal y Bastante dirigen religiondigital.com, portal de información religiosa entre cuyos colaboradores se encuentra desde hace ocho años el mismo Jorge Mario Bergloglio. "Podemos presumir de que tuvimos al papa de columnista", afirman en una entrevista con dpa en Madrid. Su libro está prologado por el ex presidente del Congreso de los Diputados José Bono y ha aparecido en Desclée De Brouwer.
dpa: Francisco está dando muchos gestos de sencillez y cercanía. ¿Cuánto hay de natural en ellos y cuánto de pose?
Vidal: "Creo que no tiene pose. Es un tipo absolutamente transparente que se transparenta en esos gestos, y lo que hace es porque le sale del alma, le sale de dentro. Cuando sigue llevando sus zapatos negros o cuando elimina el trono es porque es lo que ha hecho toda la vida."
Bastante: "A mí me gusta mucho su manera de improvisar. En todas sus homilías siempre ha encontrado un hueco para una improvisación muy personal: cita mucho a su abuela, habla de las cosas que ha vivido. A diferencia de papas anteriores, intenta continuar siendo lo que ha sido siempre, un pastor, un obispo que se dedica a su grey."
Vidal: "No sólo improvisa, sino que sintoniza, con gestos y tonos. Estábamos acostumbrados a la linearidad de Benedicto XVI que lo decía todo siempre en el mismo tono monocorde. Francisco subraya, enfatiza, se para, improvisa."
dpa: ¿Qué implicaciones tiene el que sea jesuita?
Vidal: "Muchas. Juan Pablo II se echó en manos de los nuevos movimientos neoconservadores y marginó a todas las congregaciones religiosas. A los jesuitas les nombró incluso un comisario, les tutorizó. Benedicto XVI empezó a recuperar a los jesuitas, pero con Francisco la Compañía de Jesús se convierte en un referente. La tortilla se va a volver. Los nuevos movimientos tendrán que bajar el pistón de su protagonismo en la Iglesia, y las congregaciones se recuperarán, también los dominicos, franciscanos o salesianos. El papa tendrá que situarse en el centro para que tengamos algo de pluralismo. En la Iglesia hasta ahora no había pluralismo."
Bastante: "La clave es que consiga que todos nos sintamos Iglesia. La Iglesia por católica es absolutamente plural, o debe serlo. Todas las realidades son necesarias. La Iglesia no debe estar copada por kikos, legionarios, Comunión y Liberación y demás, y también sería malo que sólo fuera una Iglesia de jesuitas, franciscanos y dominicos."
dpa: ¿Qué otros cambios se necesitan para esa Iglesia "de centro"?
Vidal: "Resituar el péndulo eclesial en el centro significa que hay que resituar la Iglesia también ideológicamente. Hay que volver al Concilio Vaticano II, a explotar y aplicar el Vaticano II. Lo que se hizo en estos últimos 30 años fue involucionar, dar marcha atrás. No hace falta ninguna revolución, ni ningún Vaticano III. Hace falta que la democratización y la colegialidad que se pedían en el Vaticano II se activen, se pongan en marcha, no se congelen como hasta ahora."
Bastante: "Los cardenales han dado una muestra de lo que pueden ser. Son tipos acostumbrados al "ordeno y mando" que han tenido que elegir democráticamente a un señor que además está fuera del aparato curial. Esto debería ser un mensaje para reformar el papel de la curia y que haya un gobierno más participativo. La Iglesia es una estructura muy piramidal y probablemente cueste rebajar esa pirámide, pero si se horizontaliza un poco lo veremos con los nuevos nombramientos y en cómo funciona la nueva estructura curial."
dpa: Francisco habla mucho de los pobres y de una "Iglesia pobre".
Vidal: "La Iglesia tiene que volver a ser menos triunfante y a ser más pobre de verdad. Y eso está previsto también en el Vaticano II. La involución ha sido tremenda en este sentido. Cuando vuelven del concilio, los obispos dejan sus palacios y se van a pisos. También los seminaristas dejan sus grandes seminarios y se van a vivir en medio de la gente. Después hubo una marcha atrás. Creo que una de las cosas que va a hacer y que va a ser muy impactante va a ser la reconfiguración del Banco Vaticano como una banca ética. Hay quien habla incluso de que se estaría planteando seguir viviendo en el Vaticano como referencia, pero dejar de ser jefe de Estado."
Bastante: "De los cardenales que entraron en el cónclave, uno de los pocos que podría llevar a cabo esto es Bergoglio. Cuando era arzobispo de Buenos Aires vivía en un piso al lado de la catedral, de dos habitaciones, compartido con otro sacerdote. Todas las medidas anticrisis que les planteamos a los políticos sería conveniente que nuestros obispos empezaran a tenerlas, que no tuvieran tanto chófer."
dpa: ¿Qué significa tener un primer papa latinoamericano?
Bastante: "Primero reconocer que la Iglesia es universal. En América están viviendo la mitad de los católicos del mundo y hasta ahora no tenían prácticamente peso en la toma de decisiones. Es interesante que sea un papa fuera del juego curial y muy cercano a la sensibilidad de América Latina, tan distinta a la de la vieja Europa. Es muy interesante a la hora de dejar de considerarnos en Europa y en Roma el ombligo del mundo y de la Iglesia, y cambiar mentalidades."
dpa: ¿Y en lo político?
Vidal: "Creo que va a tener una gran influencia geopolítica. Su gran caballo de batalla ha sido siempre la moral social, no la moral religiosa o la conyugal. Sabemos muy bien que no sólo se ha dedicado a ir a hacer caridad a las villas miserias, sino que ha hecho una denuncia profética clarísima incluso ante un gobierno de izquierdas como es el de los Kirchner. Creo que los que están más a la expectativa de cómo va a reaccionar y de los subrayados que va a hacer no es tanto la izquierda argentina o de Venezuela, sino la derecha. Los grandes poderes financieros están preguntándose por dónde va a salir, qué es lo que va a denunciar y poner en evidencia."

Reforma de la Curia, prueba del algodón de la "primavera" del Papa Francisco


Bratolini: "Escucha a todos pero decide en solitario"

Reforma de la Curia, prueba del algodón de la "primavera" del Papa Francisco

El nombramiento del nuevo Secretario de Estado darán la pauta del alcance de sus cambios

Redacción, 30 de marzo de 2013 a las 12:02
 Para el sacerdote español Juan Rubio, director de la revista Vida Nueva y autor del libro "La viña devastada", la "gran responsabilidad del nuevo Papa es devolver la credibilidad que la iglesia estaba perdiendo"
CardenaL Bertone/>

CardenaL Bertone

  • Bagnasco y Bertone
  • CardenaL Bertone
  • Oracion de Francisco
  • Francisco reza en Viernes Santo
  • Bagnasco y Bertone
  • CardenaL Bertone
  • Oracion de Francisco
  • Francisco reza en Viernes Santo
  • Bagnasco y Bertone
  • CardenaL Bertone
  • Oracion de Francisco
  • Francisco reza en Viernes Santo
El papa argentino Francisco ha multiplicado los gestos en sus dos semanas de pontificado, en particular durante esta Semana Santa, momento grande del catolicismo, pero el más esperado será un cambio en la polémica Curia Romana, el gobierno central de la Iglesia.
Desde que fue elegido el pasado 13 de marzo, casi no pasa un día sin que este jesuita de gustos sencillos y carácter de hierro, introduzca algún cambio en la liturgia, como se ha visto en las ceremonias de esta Semana Santa, o prefiera, por el momento, una humilde habitación de la residencia de Santa Marta, una especie de colegio mayor de religiosos, en vez del lujo del apartamento papal del Vaticano.
El Jueves Santo decidió ir a una cárcel de menores para la ceremonia del lavado de pies a doce reclusos de varias nacionalidades, sexos e incluso confesiones religiosas, pues entre ellos había dos musulmanes, y se permitió decirles a estos jóvenes emocionados y alucinados que "quien está en lo más alto debe servir a los demás".
El propio predicador de la Casa Pontificia, Raniero Cantalamessa, comparó en la liturgia pascual de este Viernes Santo a la Iglesia católica con un "antiguo edificio" e instó a Francisco a "volverla a la simplicidad y la sencillez de sus orígenes".
Para el sacerdote español Juan Rubio, director de la revista Vida Nueva y autor del libro "La viña devastada", la "gran responsabilidad del nuevo Papa es devolver la credibilidad que la iglesia estaba perdiendo".
"Hemos pasado del Vaticano como una corte a una gran parroquia", declaró por teléfono a la AFP. Rubio considera que los "pequeños gestos" que ha prodigado el exarzobispo y cardenal de Buenos Aires "preceden a los grandes cambios".
Y es que para Francisco, la Iglesia debe "salir de sí misma e ir a la periferia, no solo geográfica, sino existencial". Este trabajo sin duda lo ha facilitado su predecesor, Benedicto XVI con su renuncia, lo que en sí ya ha supuesto un paso gigantesco, reconoce Rubio.
Y al menos en las apariencias hay una gran complicidad entre el viejo y cansado Papa emérito, que pasa sus días en la residencia de verano papal de Castelgandolfo, y el nuevo ocupante del trono de Pedro.
En estos quince días se han reunido o han hablado en varias ocasiones, la última el Jueves Santo en una "larga" llamada telefónica "intensa y significativa", según el portavoz del Vaticano, Federico Lombardi.
Según Rubio, el escándalo "Vatileaks", la filtración a la prensa de documentos confidenciales del papa Benedicto XVI, y el informe secreto que éste le entregó a Francisco servirán para empezar a depurar a la Iglesia.
"Escucha a todos pero las decisiones las toma solo", dice por su parte el vaticanista italiano Bruno Bartoloni a la AFP.
"Da la sensación de que sabe lo que quiere y lo que hace", agrega, antes de vaticinar que el nuevo Papa puede "ir bastante lejos" en las urgentes reformas de esta Iglesia salpicada en los últimos años por grandes escándalos, como las luchas de poder intestinas, los casos de pederastia entre el clero o los turbios tejemanejes del Banco del Vaticano, el IOR, en la mira de la justicia italiana por blanqueo de dinero.
Se esperan cambios sobre todo en la Curia Romana, considerada un avispero por las luchas descarnadas por el poder. Por eso, los nombramientos que haga Francisco, en particular el poderoso secretario de Estado, darán la pauta del alcance de sus cambios.
Hasta ahora, la curiosidad que suscita el primer Papa jesuita y procedente del nuevo mundo ha sido mayor que la irritación que genera su intención de comportarse como "obispo pobre" entre los prelados más conservadores, recuerda el vaticanista Marco Politi. Por eso, nadie espera que su labor vaya a ser fácil.(RD/Agencias)

La humildad del Papa Francisco, humillante para la Iglesia más conservadora


Los gestos de Bergoglio no son bien recibidos por los católicos integristas

La humildad del Papa Francisco, humillante para la Iglesia más conservadora

"El cardenal de los pobres" condenó la "autorreferencialidad"

Geolocalización de la noticia
Redacción, 30 de marzo de 2013 a las 18:46

 Jorge Bergoglio identificó el dirigirse hacia "las periferias existenciales" como la base de una Iglesia renovada
El Papa Francisco con un niño/>

El Papa Francisco con un niño

  • El Papa Francisco con un niño
  • El Papa Francisco, en la Plaza de San Pedro
Las cuatro expresiones subrayadas en esa hoja blanca, manuscrita en español con una letra segura y pequeña, fueron como cuatro pequeñas bombas de fragmentación que estallaron hace 15 días en el jardín del egoísmo, la codicia, la ceguera y la soberbia. Desde entonces, su onda expansiva provoca cada vez más zozobra e inquietud en cada uno de sus blancos potenciales, tal como cuenta Luisa Corradini en La Nación.
"Evangelización". "Periferia existencial". "Peligro de autorreferencialidad" y combate contra la "mundanidad espiritual". En su intervención durante las congregaciones generales ante sus homólogos cardenales -que pocos días después lo eligieron Papa-,Jorge Bergoglio identificó esos cuatro puntos como las bases de una Iglesia renovada.
Ese discurso, revelado por el arzobispo de La Habana, monseñor Jaime Lucas Ortega, puede ser considerado sin dudas como elprograma de gobierno del flamante pontífice. Pero sumado a los gestos realizados por Francisco desde que se sentó en el trono de Pedro, se ha transformado sobre todo en un motivo de preocupación para aquellos que, dentro de la curia, se habían aferrado al poder, el lujo y las prebendas, así como para los representantes de las corrientes integristas.
"El cardenal Bergoglio quiere ser un pobre entre los pobres. Cultiva una humildad militante, que puede, sin embargo, mostrarse humillante para la Iglesia. Su aparición en el balcón de las bendiciones de San Pedro en simple sotana, sin otro atributo de Papa, es la perfecta ilustración", declaró el abate Christian Bouchacourt, superior del distrito América del Sur de la ultraintegrista Comunidad San Pío X, fundada en Suiza por el desaparecido obispo cismático Marcel Lefebvre.
En abril de 2012, por decisión de Benedicto XVI, la Iglesia firmó un acuerdo con la Fraternidad San Pío X, que le acordó amplia autonomía a una parte de los disidentes que habían seguido a monseñor Lefebvre en el cisma para que pudieran regresar a la Iglesia. Ese acontecimiento planteó en su momento serias dudas a los católicos y desató una ola de críticas al predecesor de Francisco.
No obstante, cuando se mira con distancia histórica, hay más peligro en dejar instalar uncisma que en tratar de reabsorberlo en su primera generación. Por la simple razón de que los obispos tienden a multiplicarse con el tiempo y que dejar cantidad de purpurados disidentes actuar como les parece es extremadamente peligroso.
El problema fue -y sigue siendo- la imagen de una Iglesia complaciente con sus extremistas, a riesgo de dar un golpe terrible a la evangelización y desalentar a muchos sacerdotes, obispos y fieles.
En ese sentido, los primeros gestos de Francisco han sido suficientemente claroscomo para arriesgarse a adivinar lo que será su actitud futura. Y la prueba más contundente de esa alarma son los temores expresados por el abate Bouchacourt cuando tiene que definir la evolución de la Iglesia argentina en general.
"Es un desastre, como también lo fue la liturgia presidida por el cardenal de los pobres. Con él corremos el riesgo de volver a ver las misas del pontificado de Paulo VI, muy lejos de los esfuerzos de Benedicto XVI por devolver dignidad a las ceremonias litúrgicas", afirmó.
Dos modelos
Pero la alarma no se limita a los integristas. También se extiende a los católicos conservadores, muchos de ellos residentes de la curia romana. En aquel documento que presentó en las congregaciones generales, Bergoglio condenó cuatro veces la actitud de "autorreferencialidad". Para él, hay dos modelos de Iglesia: "La Iglesia evangelizadora, que sale al exterior, y la Iglesia mundana, que vive encerrada en sí misma, para ella misma y por ella misma".
Bergoglio decía allí claramente que la institución necesitaba un papa que, partiendo de la contemplación de Jesucristo, ayudara a la Iglesia a vivir ese proceso de apertura "paradirigirse hacia las periferias existenciales". Y eso es exactamente lo que no ha dejado de hacer desde el día que sumió su pesada carga.
Esa actitud, que provoca el beneplácito de muchos hombres de Iglesia y la devoción incondicional de los fieles, no es del todo bien recibida por aquellos que nunca practicaron esa forma de humildad.
"La persistente esencialidad y el estilo pobre del sucesor de Benedicto XVI se está transformando en una campana de alarma para aquellos que, en el Vaticano, se libraron a esa «mundanidad» de consumo que Francisco no tolera", escribió el especialista italiano Marco Politi.
También se sienten extremadamente intranquilos aquellos que se dedican a tráficos económicos poco claros o aceptan relaciones íntimas indebidas.
Mientras tanto, Francisco sigue su camino, predicando con el ejemplo bajo la mirada inquieta de quienes temen abrir las ventanas para que entre el aire fresco.
Un Jueves Santo con vida social
Entre la misa crismal y el lavado de pies, Francisco tuvo una intensa agenda social
Primero una "larga e intensa" conversación telefónica con el papa emérito Benedicto XVI; luego un almuerzo con un grupo de sacerdotes romanos en el departamento del sustituto de la Secretaría de Estados, monseñor Giovanni Angelo Becciu.
Éstos fueron los momentos "sociales" del Jueves Santo del papa Francisco, entre la misa crismal de la mañana y la visita a la cárcel de menores de Casal de Marmo, en la cual Bergoglio, arrodillado, lavó y besó los pies a doce jóvenes detenidos, incluidas dos chicas. Luego de la celebración de la misa, Francisco llamó a Benedicto XVI e "hizo una conversación larga e intensa con el sentido de la comunión con su predecesor, luego del momento de la gran celebración comunitaria de todos los sacerdotes".
Luego el Papa almorzó con siete sacerdotes, como señal de comunión y fraternidad sacerdotal.

"Sueño con un Papa abrazado a Dios y a los hombres"


"Hay que recuperar la alegría de creer, la alegría de seguir a Cristo"

Carlos Amigo: "Sueño con un Papa abrazado a Dios y a los hombres"

"En el Vatileaks hubo más ruido que nueces: ¿Se ha desvelado algún secreto de Estado?"

José Manuel Vidal, 07 de marzo de 2013 a las 17:31
 "Pensar que la renuncia del Papa pudo deberse al Vatileaks es una gran superficialidad y una enorme falta de respeto"
Amigo, durante su intervención en la UCAV/>

Amigo, durante su intervención en la UCAV

  • Cardenal Carlos Amigo
  • Amigo, durante su intervención en la UCAV
  • El cardenal Amigo, en Puerto Rico
(José Manuel Vidal).- Estuvo en el cónclave anterior y repite en éste. Carlos Amigo Vallejo, arzobispo emérito de Sevilla, se muestra sereno y tranquilo ante la responsabilidad de elegir a un nuevo papa. "N estamos angustiados ni sobrecogidos", dice en esta entrevista concedida antes de que la Curia impusiese el silencio a los purpurados. El franciscano español, fiel a sus raíces, sueña "con un Papa abrazado a Dios y a los hombres" y resta importancia al Vatileaks. "Hubo más ruido que nueces: ¿Se ha desvelado algún secreto de Estado?
¿Con qué ánimo viene al cónclave el cardenal Amigo, que ya participó en el anterior?
Con una gran esperanza y con una gran serenidad y, por qué no decir también, con una gran responsabilidad. Porque lo que vamos a hacer tiene una gran trascendencia para la historia de la Iglesia y para la vida actual de la Iglesia.
Una cierta preocupación, por lo tanto
Sería una irresponsabilidad muy grande decir que no estamos preocupados, aunque sea con una preocupación muy positiva. Porque estamos preocupados por ser fieles a lo que el Señor y la Iglesia nos piden en estos momentos. Pero nada de angustia. No estamos sobrecogidos, sino que venimos con una libertad grande de espíritu. También, de alguna manera, el poder servir a la Iglesia siempre te da paz. No buscamos el bien individual de cada uno ni de ningún grupo, sino que buscamos sobre todo el bien de la Iglesia y eso siempre te da una enorme paz y libertad.
¿Cuál es su Papa soñado?
Mi Papa soñado es un Papa que esté abrazado a Dios y a todos y cada uno de los hombres y mujeres de este mundo.
¿Puede ser un latinoamericano y de habla española?
Sí, sí. Todos los bautizados varones pueden ser Papa. No nos extrañaría en absoluto que el próximo Papa fuese blanco, negro, latinoamericano, del Congo o del polo norte. La Iglesia es universal y tenemos este concepto muy metido todos dentro. Universal no sólo en el sentido geográfico, sino también en el sentido de que todos participamos en algo que a todos nos pertenece.
¿Cree que los cuervos y las intrigas del Vatileaks afectarán al cónclave?
He sido un obispo misionero durante muchos años. Y he estado pensando en aquellas comunidades del norte de África que pastoreé y me di cuenta de que no creo que estén muy preocupadas por los pequeños asuntos de nuestra vida interna y de nuestra organización.
¿Las intrigas de la Curia pudieron influir en la renuncia de Benedicto XVI?
Pensar que la decisión del Santo padre haya sido provocada por el Vatileaks o cualquier otra cosa por el estilo es de una enorme superficialidad. Pensar que su decisión pudo deberse a algo así es faltar al respeto a Benedicto XVI.
¿Van a pedir a los tres cardenales investigadores información sobre el informe que presentaron al Papa?
La verdad es que no lo sé. Lo único que sabemos es que, después de la revelación de todos esos papeles que se han filtrado, ¿han conocido ustedes algún gran secreto de Estado del Vaticano? ¿No ha sido más el ruido que las nueces? ¿No son asuntos de organización y de un poco de perfeccionamiento de las estructuras? Creo que no, que no merece tanta expectativa, como la que se ha despertado en torno a este tema.
¿El próximo Papa será joven y con buena salud?
Hace falta que sea joven y con buena salud, pero, en la historia de la Iglesia, tenemos ejemplos de Papas que fueron elegidos muy mayores y con una salud más bien floja y que hicieron grandes reformas sociales, como en el caso de León XIII. El Espíritu Santo es el único que nos sorprende.
¿Un Papa espiritual para hacer frente a la secularización galopante, sobre todo en Europa?
El Papa que guíe a la Iglesia tendrá que tener muy en cuenta la globalización y la secularización del mundo actual. Pero creo que más que hacer frente a coyunturas concretas, que también, el nuevo Sumo Pontífice deber ser un hombre de Dios. Eso sí, con los ojos siempre muy abiertos a todo lo que pase en el mundo.
¿Un cónclave breve o largo?
Los últimos cónclaves han sido siempre cortos. Antiguamente había presiones externas de los emperadores, pero, en la actualidad no hay presión alguna ni externa ni interna. Ni tampoco se permiten.
¿Un cónclave de pocos días, por lo tanto?
Creo que sí, entre otras cosas, porque los cardenales nos conocemos bastante bien, viajamos y tenemos continuos encuentros.
¿Iglesia "semper reformanda"?
Claro que sí. La Iglesia nunca deja de renovarse, porque es un organismo vivo y animado por el Espíritu de Dios. En estos momentos, la Iglesia se está renovando con ese gran programa de la nueva evangelización y del Año de la Fe, que nos legó Benedicto XVI.
¿Por dónde pasa esa nueva evangelización?
Fundamentalmente, por recuperar la alegría de creer, la alegría de seguir a Cristo. El próximo Papa tendrá que transmitirnos esta alegría de creer, al tiempo que mantiene firme el timón de la barca de Pedro, que no es un portaviones, sino una frágil barquilla a merced de las olas y de las tormentas. Pero una barca dirigida por Cristo.
Un mensaje para los católicos españoles en estos momentos de precónclave
Que estén completamente seguros de que no estamos solos. A los cardenales nos acompaña la Iglesia y a la Iglesia la acompaña el Espíritu de Dios. Que no se preocupen, porque Dios está con nosotros.