Mostrando entradas con la etiqueta Historias Urbanas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Historias Urbanas. Mostrar todas las entradas
Y VOS DECIS QUE NO PODES?
miércoles, 18 de diciembre de 2013
Y Dios le dijo: bien hijo es hora de irnos
miércoles, 16 de octubre de 2013
Un hombre murió; al darse cuenta vio que se acercaba Dios y que llevaba una maleta consigo. Y Dios le dijo: bien hijo es hora de irnos; El hombre asombrado le pregunto a Dios: Ya!!! Tan pronto? tenia muchos planes. Lo siento hijo pero es el momento de tu partida.
Que traes en la maleta? Preguntó el hombre; y Dios le respondió; Tus pertenencias!!! Mis pertenencias?? Traes mis cosas, mi ropa, mi dinero?, Dios le respondió; eso nunca te perteneció, eran de la tierra. Traes mis recuerdos? Esos nunca te pertenecieron, eran del tiempo.
Traes mis talentos? Esos no te pertenecieron, eran de las circunstancias.
Traes a mis amigos, a mis familiares? Lo siento hijo, ellos nunca te pertenecieron, eran del camino.
Traes a mi mujer y a mis hijos? Ellos nunca te pertenecieron, eran de tu corazón. Traes mi cuerpo? Nunca te perteneció, ese era de polvo. Entonces traes mi alma? No hijo! Esa es Mía.
Entonces el hombre lleno de miedo, le arrebató a Dios la maleta y al abrirla se dio cuenta que estaba vacía, Con una lágrima de desamparo brotando de sus ojos, el hombre le dijo a Dios "Nunca tuve nada"?
Así es hijo mio, Cada uno de los momentos que viviste fueron solo tuyos, La vida es solo un momento, Un momento solo tuyo. Disfrútalo en su totalidad.
Que nada de lo que crees que te pertenece te detenga, Vive el ahora, Vive tu vida Y no te olvides de SER FELIZ, es lo único que realmente vale la pena. Las cosas materiales y todo lo demás por lo que luchaste, Se quedan aquí.
NO TE LLEVAS NADA! Valora a quienes te valoran, no pierdas el tiempo con nada y haz la voluntad de Dios..
Que traes en la maleta? Preguntó el hombre; y Dios le respondió; Tus pertenencias!!! Mis pertenencias?? Traes mis cosas, mi ropa, mi dinero?, Dios le respondió; eso nunca te perteneció, eran de la tierra. Traes mis recuerdos? Esos nunca te pertenecieron, eran del tiempo.
Traes mis talentos? Esos no te pertenecieron, eran de las circunstancias.
Traes a mis amigos, a mis familiares? Lo siento hijo, ellos nunca te pertenecieron, eran del camino.
Traes a mi mujer y a mis hijos? Ellos nunca te pertenecieron, eran de tu corazón. Traes mi cuerpo? Nunca te perteneció, ese era de polvo. Entonces traes mi alma? No hijo! Esa es Mía.
Entonces el hombre lleno de miedo, le arrebató a Dios la maleta y al abrirla se dio cuenta que estaba vacía, Con una lágrima de desamparo brotando de sus ojos, el hombre le dijo a Dios "Nunca tuve nada"?
Así es hijo mio, Cada uno de los momentos que viviste fueron solo tuyos, La vida es solo un momento, Un momento solo tuyo. Disfrútalo en su totalidad.
Que nada de lo que crees que te pertenece te detenga, Vive el ahora, Vive tu vida Y no te olvides de SER FELIZ, es lo único que realmente vale la pena. Las cosas materiales y todo lo demás por lo que luchaste, Se quedan aquí.
NO TE LLEVAS NADA! Valora a quienes te valoran, no pierdas el tiempo con nada y haz la voluntad de Dios..
Jesús se ha disfrazado
martes, 9 de abril de 2013
El abad de un monasterio se hallaba muy preocupado. Años atrás, su monasterio había visto tiempos de esplendor. Sus celdas habían estado repletas de jóvenes novicios y en la capilla resonaba el canto armonioso de sus monjes. Pero habían llegado malos tiempos: la gente ya no acudía al monasterio a alimentar su espíritu. La avalancha de jóvenes candidatos había cesado y la capilla se hallaba silenciosa. Sólo quedaban unos pocos monjes que cumplían triste y rutinariamente sus obligaciones.
Un día, decidió pedir consejo, y acudió a un anciano obispo que tenía fama de ser hombre muy sabio en su avanzada edad. Emprendió el viaje, y días después se encontró frente al buen hombre. Le planteó la situación y le preguntó: "¿A qué se debe esta triste situación? ¿Hemos cometido acaso algún pecado?". A lo que el anciano obispo respondió: "Sí. Han cometido un pecado de ignorancia. El mismo Señor Jesucristo se ha disfrazado y está viviendo en medio de ustedes, y ustedes no lo saben". Y no dijo más.
El abad se retiró y emprendió el camino de regreso a su monasterio. Durante el viaje sentía como si el corazón se le saliese del pecho. ¡No podía creerlo! ¡El mismísimo Hijo de Dios estaba viviendo ahí en medio de sus monjes! ¿Cómo no había sido capaz de reconocerle? ¿Sería el hermano sacristán? ¿Tal vez el hermano cocinero? ¿O el hermano administrador? ¡No, el no! Por desgracia, él tenía demasiados defectos… Pero el anciano obispo había dicho que se había "disfrazado". ¿No serían acaso aquellos defectos parte de su disfraz? Bien mirado, todos en el convento tenían defectos… ¡y uno de ellos tenía que ser Jesucristo!
Cuando llegó al monasterio, reunió a sus monjes y les contó lo que había averiguado. Los monjes se miraban incrédulos unos a otros. ¿Jesucristo… aquí? ¡Increíble! Claro que si estaba disfrazado…. Entonces, tal vez… Podría ser Fulano.. ¿O Mengano? ¿O….?
Una cosa era cierta: Si el Hijo de Dios estaba allí disfrazado, no era probable que pudieran reconocerlo. De modo que empezaron todos a tratarse con respeto y consideración. "Nunca se sabe", pensaba cada cual para sí cuando trataba con otro monje, "tal vez sea éste…"
El resultado fue que el monasterio recobró su antiguo ambiente de gozo desbordante. Pronto volvieron a acudir decenas de candidatos pidiendo ser admitidos en la Orden, y en la capilla volvió a resonar el jubiloso canto de los monjes, radiantes del espíritu de Amor.
El príncipe Feliz
lunes, 8 de abril de 2013
Descubrir la felicidadLa estatua del príncipe feliz dominaba la ciudad. Toda ella estaba revestida de láminas de oro, por ojos tenía dos diamantes y un gran rubí resplandecía en la empuñadura de su espada.
Una noche llegó a la ciudad una golondrina. Sus compañeras se habían marchado al sur seis semanas antes. Ella se había retrasado y debía volar antes de que llegase el frío. Vio la estatua encima de una columna y decidió pasar la noche allí. Se posó a sus pies, protegió la cabeza debajo de las alas y se durmió hasta que sintió que le caía una gota de agua.
¿Estará lloviendo? - se preguntó la golondrina, y le cayó otra gota. Segura de que llovía decidió buscar mejor sitio para dormir.
Pero antes de que pudiese abrir sus alas, la golondrina vio algo asombroso: a la estatua del príncipe feliz le brotaban lágrimas de los ojos. Eran las gotas que la habían mojado.
¿Por qué lloras? - le preguntó la golondrina intrigada.
-Lloro porque, cuando estaba vivo, tenía un corazón como el tuyo y me pasaba las horas jugando en los jardines de mi palacio. Todo me alegraba y por eso me llamaban príncipe feliz. Pero, desde que me han puesto en este lugar tan alto, puedo contemplar a todas las personas tristes del pueblo y, aunque ahora tengo un corazón de plomo, la tristeza de los demás me hacen llorar. Mira, no lejos de aquí vive la señora más pobre de este pueblo. Su hijo está enfermo y tiene mucha sed. El niño le pide naranjas a su madre, pero ella no tiene con qué comprarlas y sólo puede darle agua del río. Toma uno de mis ojos de diamante y llévaselo.
Aunque la golondrina sabía que debía huir de aquel frío mortal, hizo lo que le pidió el príncipe feliz. Cogió en su pico uno de los ojos de diamante y lo llevó a la madre. Cuando la golondrina regresó a la plaza donde estaba la estatua, dijo al príncipe.
-¡Qué extraño! Con todo el frío que hace, siento un calorcillo que me crece en el pecho.
-Te sientes así - comentó el príncipe - porque has obrado bien. Toma ahora mi otro ojo y entrégaselo a aquella niña que busca pan para la familia y no lo encuentra.
-Pero no podrás ver - dijo la golondrina -
-No me importa. Lo que más deseo es que esa niña y su familia puedan tener la comida que necesitan.
Otra vez hizo la golondrina lo que el príncipe le pedía. Cuando regresó, comenzó a nevar nuevamente.
-Vete a reunirte con tus compañeras - le aconsejó el príncipe -, que el frío se acerca.
-No - respondió la golondrina - ahora que no puedes ver, me quedaré contigo y te acompañaré siempre. Aunque tenga mucho frío, te contaré lo que vea.
-Dime qué cosas tristes ves en el pueblo.
-Veo a muchos niños con hambre recorriendo las calles.
- Toma el oro que cubre mi cuerpo - pidió el príncipe y repártelo entre esos niños.
Nevaba y nevaba y, aunque la golondrina sentía mucho frío, nada la detenía y repartió las piezas de oro a los niños que gritaban: ¡al fin podremos comer!. Pero la golondrina sufría cada vez más por el frió hasta que finalmente enfermó. Para espantar el frío, no dejaba de mover las alas, mientras contaba al príncipe todo lo que veían sus ojos. No le quedaban muchas fuerzas y comprendió que no podría resistir ya mucho más.
-Adiós mi querido príncipe feliz - dijo la golondrina.
Le dio un beso y cayó a sus pies. En el mismo instante, el corazón de plomo de la estatua se rompió en pedazos.
Y el día en que Dios dijo a uno de sus ángeles "tráeme las dos cosas más hermosas de ese pueblo", el ángel llevó ante él a la buena golondrina y el corazón de plomo de la estatua del príncipe feliz, que habían sido tirados por la gente importante de la ciudad.
Desde ese día la golondrina canta a Dios y el príncipe feliz les habla de los pobres que todavía quedan en el mundo.
Por Oscar Wilde
Señales de humo
domingo, 7 de abril de 2013
Una historia que nos a no perder la esperanza en Dios y en su gracia salvífica.El único sobreviviente de la inundación de un barco a causa de una terrible tormenta terminó en una isla completamente inhabitada. El hombre, desesperado, rezaba incansablemente a Dios pidiendo por su rescate; todos los días miraba hacia el horizonte en busca de alguna señal de algún barco pero nada parecía asomarse.
Cansado, decidió construir una pequeña choza donde pudiese protegerse de las inclemencias del clima y poner en un solo lugar sus pocas pertenencias. Pero un día, mientras escarbaba en el duro suelo en busca de alimentos se dio con la sorpresa de que su pequeña y pobre choza era consumida por el fuego de las llamas. Lo peor había pasado, pues todo se había perdido. El hombre estaba devastado y entró en una profunda depresión.
- "¡Dios mío como pudiste hacerme esto!", lloró amargamente.
Al día siguiente, muy temprano por la mañana, el hombre despertó por el sonido de un barco que se aproximaba a la isla. Venían a rescatarlo.
- "¿Cómo supieron que estaba aquí?", preguntó a los hombres que lo rescataron
- "Vimos tus señales de humo", contestaron ellos.
Es muy fácil perder la esperanza y desalentarnos cuando las cosas no salen bien. Sin embargo, jamás debemos perder la fe en Dios porque Él está siempre pendiente de todo lo que nos sucede, aún cuando nuestras dificultades nos sumerjan en un profundo dolor y sufrimiento, Él estará ahí para confortarnos con su gracia y amor.
Recordemos la próxima vez que cuando nuestro corazón esté ardiendo en llamas, puede ser una señal de humo para que Dios con su infinito amor y gracia venga a nuestro auxilio.
Y, para todas aquellas cosas negativas que solemos decirnos a nosotros mismos, Dios siempre tuvo y tiene palabras reconfortantes y muy esperanzadoras.
Nosotros decimos: "Es imposible"
Dios dice: "Lo imposible para los hombres es posible para Dios" (Lucas 18, 27)
Nosotros decimos: "Estoy muy cansado"
Dios dice: "Yo os daré descanso" (Mateo 11, 28-30)
Nosotros decimos: "Nadie realmente me ama"
Dios dice: "Yo te amo" (Juan 3, 16; 13, 34)
Nosotros decimos: "No puedo seguir"
Dios dice: "Mi gracia es suficiente" (II Corintios 12, 9)
Nosotros decimos: No puedo hacerlo
Dios dice: "Todo lo puedo en Aquel que me conforta" (Filipenses 4,13)
Nosotros decimos: "No estoy disponible"
Dios dice: "Siempre estoy disponible" (II Corintios 9, 8)
Nosotros decimos: "No me puedo perdonar"
Dios dice: "Yo te perdono" (I Jhon 1, 9; Romanos 8, 1)
Nosotros decimos: "Tengo miedo"
Dios dice: "No te he dado un espíritu de temor" (II Timorenses 1,7)
Nosotros decimos: "No soy lo suficientemente inteligente"
Dios dice: "Yo te he dado sabiduría" ( I Corintios 1, 30)
Nosotros decimos: "Me siento solo"
Dios dice: "No te dejaré ni te abandonaré" (Hebreos 13, 5)
Mi ángel guardián
Una historia que nos enseña a ser conscientes de la dulce protección de nuestro ángelHabía una vez una pequeña niña sentada en un parque. Todos pasaban por su lado y nunca nadie se detenía a preguntarle que le pasaba. Vestida con un traje descolorido, zapatos rotos y sucios, la niña se quedaba sentada mirando a todo el mundo pasar. Ella nunca trató de hablar, y jamás dijo una palabra.
Al día siguiente decidí volver al parque a ver si la niña aún estaba ahí. Faltando pocos metros, la vi sentada en el mismo lugar en el que estaba ayer, con la misma mirada de tristeza en sus ojos.
Me dirijí hacía ella; al acercarme note que en su espalda había una joroba. Ella me miró, y su mirada me rompió el alma. Me senté a su lado y sonriendo le dije "hola".
La pequeña me miró sorprendida y con una voz muy baja respondió a mi saludo. Hablamos hasta que los últimos rayos de sol desaparecieron. Cuando nos quedamos sólo nosotros dos y teniendo a la luna como lumbrera le pregunté por qué estaba tan triste.
Ella me miró y con lágrimas en los ojos me dijo:
- Porque soy diferente.
Yo respondí con una sonrisa:
- Lo eres.
Y ella dijo aún más triste:
- Lo sé.
Entonces yo le contesté:
- Pequeña, ser diferente no es malo. Tú me recuerdas a un ángel, dulce e inocente.
Ella me miró, sonrió y por primera vez sus ojos brillaron con la luz de la alegría.
Despacio ella se levantó y dijo:
- ¿Es cierto lo que acabas de decir?
- Sí -le respondí.. -Eres como un pequeño ángel guardian enviado para proteger a todos los que caminan por aquí.
Ella movió su cabeza afirmativamente y sonrió.
Ante mis ojos algo maravilloso ocurrió. Su joroba se abrió y dos hermosas alas salieron de ahí. Ella me miró sonriente y dijo:
- Yo soy tu ángel guardian.
No sabía que decir. Ella me dijo:
- Por primera vez pensaste en alguien más. Mi mision está cumplida.
Yo me levanté y pregunté por qué nadie la había ayudado.
Ella me miró y sonriendo dijo:
- Tú eres la única persona que podía verme.- Y ante mis ojos desapareció.
Después de ese encuentro mi vida cambió drásticamente. Cuando pienses que solo te tienes a ti mismo, recuerda que tu angel guardian está siempre pendiente de ti.
El niño tranquilo
He encontrado una nueva historia sobre la fe que creo que merece la pena que compartamos juntos. Dice así:

Cuentan que un hombre subió a un avión para viajar a Nueva York. padecía de ansiedad y le daba mucho miedo volar. Tomó varias pastillas relajantes y procuró descansar un poco. En esto un niño de unos 10 años entró buscando su asiento y se sentó justo a su lado. El niño era muy educado, lo saludó y se puso a colorear en su libro de pintar. El niño no presentó rasgos de ansiedad ni nerviosismo al despegar el avión.
El vuelo no fue nada tranquilo, hubo varias tormentas y mucha turbulencia. En un momento dado hubo una sacudida muy fuerte en el avión, y aunque todos los pasajeros estaban muy nerviosos, el niño mantuvo su calma y serenidad en todo momento. ¿Cómo lo hacia?, ¿Porqué su calma? Se preguntaba aquel hombre.
Ya al final del vuelo, intrigado, le preguntó: "Niño: ¿no has tenido miedo?". "No señor" - contestó el niño - y mirando su libro de pintar le dijo: "Mi padre es el piloto".
Esta historia me recuerda al Salmo 130, uno de los más cortos pero sin duda de los más bellos de la Biblia:
"Señor, mi corazon no es ambicioso
ni mis ojos altaneros;
no pretendo grandezas
que superan mi capacidad
sino que acallo y modero mis deseos
como un niño en brazos de su madre".
Hay tiempos en nuestra vida que los sucesos nos sacuden un poco y nos encontramos en turbulencia. No vemos terreno sólido y nuestros pies no pisan lugar seguro. No tenemos dónde agarrarnos, y no nos sentimos seguros. En esos momentos hay que recordar que nuestro Padre-Madre Celestial es nuestro piloto. A pesar de las circunstancias, nuestras vidas están puestas en el creador del cielo y la tierra.
Esa es la fe, la que nos alienta y nos da confianza en los momentos difíciles. Démosle gracias a Dios por la fe que nos ha regalado y pidámosle que nos la conserve y se la dé a aquellos que pasan por momentos de prueba...
La Estampita
Era pequeño para entender nada.¡Si no sabía hablar, qué iba a entender! De repente, recibía un albor de luz que se colaba por entre las cortinas color canela y sol que púdicamente cubrían la madera pintada de blanco descascarillado de los postigos que vedaban el balcón, detenido en la frontera de orgullosos barrotes de hierro oxidado. Entonces, sentía que era la hora de levantarse y despertaba regocijándose con la jornada de besos y carantoñas que le aguardaba. Bueno y, quizá alguna amorosa regañina. Saltaba del lecho y corría hambriento a desayunarse los besos de su madre. Ésta, la pobre, se repartía entre su otros cinco hijos, los desvelos de su cuidado y algún trabajillo ajeno para, de vez en cuando, darles un postre batido de azúcar y nata de leche. La vida más de una vez había querido despedazarla porque ¡A ver, hija, a algunos les regala sonrisas y a otros les clava los colmillos! Pero a pesar de las dentelladas no se había descorazonado y había sellado las fauces del sino con las miradas límpidas y enormes de sus hijos y una Esperanza con letra grande. Sus niños todos sabían dónde guardaba su madre las estampitas que piadosamente besaba todos los días y todos - porque todos eran niños de su madre -, de vez en cuando las veneraban con devoción y gravedad. Pero el pequeño… Ah, el pequeño. El pequeño se extasiaba. Con su boquita morena, su lengüetilla rosa, sus pestañazas negras, las miraba y remiraba. Como no sabía hablar pugnaba por decirlo y por fin conseguía balbucir un “¿Jeszú?”.
Un día, a su madre alguien le dio una estampita de un Cristo maniatado chorreando sangre por donde el látigo atroz había mordido su carne sagrada .El chiquillo cuando lo vio se puso muy triste y un livianísimo velo cubrió sus pupilas. Y preguntó a su madre: - ¿Duele?
- Sí, hijo mío, sí. Y todos tenemos un poquito la culpa. Todos menos tú y tus ángeles compañeros.
El querubín morenote le dedicó desde entonces sus más tiernos cuidados. Al amanecer ya no iba corriendo lo primero a su madre, sino que ahora iniciaba sus días con su visita al pobre “Jeszú” al que tanto daño habían causado. Una de aquellas ocasiones, de tanto mirarlo, conoció la pena y, chupándose las muñecas y las palmas de las manos, las pasaba una y otra vez por las heridas de su Señor de la estampita al tiempo que sin darse cuenta derramaba gruesos lagrimones sobre su imagen querida. Por fin, agobiado por la angustia , quedó dormido.
Al rato, su madre oyó por el pasillo sembrado de arabescos las corretadas que de sobra conocía, pero que esta vez anunciaban premura .Sin saber por qué, corrió desmadejada y algo asustada para recibir a su hijito abalanzándose sobre ella. No parecía su pequeñín. El semblante distinto, resplandeciente, los ojos refulgentes, sus gritos de alborozo y, en sus manos todavía regordetas, apretadas contra su jovencísimo pecho abierto ya por el primer traspaso de amor, el Cristo del dibujo sin sangre, las heridas restañadas, la vestidura alba de luz y, en su Santa Faz una sonrisa que aún nadie ha podido explicar.
Moraleja: El amor no pensado podría curar las heridas del mundo, si fuésemos capaces de creer en los milagros, como cuando éramos niños.
Mª Capilla de Torres.
Huellas en la arena
jueves, 4 de abril de 2013
Hoy os voy a contar un cuento. Con él, volvemos a reflexionar juntos sobre el sufrimiento del hombre y como Dios no nos deja nunca solos... Dice así:
"Una noche tuve un sueño... soñé que estaba caminando por la playa con el Señor y, a través del cielo, pasaban escenas de mi vida. Por cada escena que pasaba, percibí que quedaban dos pares de pisadas en la arena: unas eran las mías y las otras del Señor.
Cuando la última escena pasó delante nuestra, miré hacia atrás, hacia las pisadas en la arena, y noté que muchas veces en el camino de mi vida quedaban sólo un par de pisadas en la arena. Noté también que eso sucedía en los momentos más difíciles de mi vida. Eso realmente me perturbó y pregunté entonces al Señor:
Entonces, Él, fijando en mí su bondadosa mirada me contestó:
- Mi querido hijo. Yo siempre te he amado y jamás te abandoné en los momentos más difíciles. Cuando viste en la arena sólo un par de pisadas fue justamente en los momentos de tu vida donde te llevé en mis brazos-."
Los Tres Árboles

Os dejo hoy esta bonita reflexión, tan propia del Adviento en el que estamos inmersos como de la Cuaresma aún lejana, y que además de ser bella, espiritualmente transmite un mensaje que no tiene desperdicio....
Muchas veces lo hemos comentado ya en este Blog y esta historia es una nueva variante acerca de esta experiencia: Hace falta tiempo, hacen falta años, hace falta incluso a veces toda una vida para que los sueños se hagan realidad... Los tiempos de Dios no son los mismos que los de las personas. Nosotros lo queremos todo, aquí y ahora. Vivimos presa de la ansiedad y de un presente en el que a veces no percibimos la globalidad de las cosas. Es necesaria -imprescindible- la paciencia para que Dios construya en cada una de nuestras vidas su bonita historia...
En fin os dejo el cuento y espero que os guste
El primero decía: Algún día seré un cofre de tesoros. Estaré lleno de oro, plata y piedras preciosas. Estaré decorado con labrados artísticos y tallados finos; todos admirarán mi belleza”.
El segundo árbol dijo: “algún día seré una poderosa embarcación. Llevaré a los más grandes reyes y reinas a través de los océanos, e iré a todos los rincones del mundo. Todos se sentirán seguros por mi fortaleza y poderoso casco”.
Finalmente el tercer árbol dijo: “Yo quiero crecer para ser el más recto y grande de todos los árboles del bosque. La gente me verá en la cima, mirará mis poderosas ramas y pensarán en el Dios de los cielos, y cuan cerca estoy de alcanzarlo. Seré el árbol más grande de todos los tiempos y la gente siempre me recordará”.
Después de unos años en que los árboles oraban para que sus sueños se convirtieran en realidad, un grupo de leñadores llegó al bosque donde estaban los tres árboles…
Cuando uno vio al primer árbol dijo: “Este me parece un árbol fuerte, creo que podría vender su madera a un carpintero”, y comenzó a cortarlo. El árbol estaba muy feliz debido a que sabía que el carpintero podría convertirlo en un cofre para tesoros.
El otro leñador dijo mientras observaba al segundo árbol: “Parece un árbol fuerte, creo que lo podré vender al carpintero del puerto”. El segundo árbol también se puso muy feliz porque sabía que estaba en camino de convertirse en una poderosa embarcación.
El último leñador se acercó al tercer árbol; éste estaba asustado, pues sabía que si lo cortaban, su sueño nunca se volvería realidad. El leñador dijo entonces: “No necesito nada especial del árbol que cortaré, así que tomaré este”. Y cortó el tercero…
Cuando el primer árbol llegó a la carpintería, fue convertido en un cajón de comida para animales, fue puesto en un pesebre y llenado con paja. Se sintió muy mal pues eso no era por lo que había orado. El segundo árbol fue cortado y convertido en una pequeña balsa de pesca, ni siquiera lo suficientemente grande para navegar en el mar, y fue puesto en un lago. Y vio como sus sueños de ser una gran embarcación cargando reyes había llegado a su final. El tercer árbol fue cortado en largas y pesadas tablas y dejado en la oscuridad de una bodega…
Años más tarde, los árboles casi habían olvidado los sueños y esperanzas por lo que tanto habían orado. Entonces un día un hombre y una mujer llegaron al pesebre…
Ella dio a luz un niño, y lo colocó en la paja que había dentro del cajón en que fue trasformado el primer árbol. El hombre deseaba haber podido tener una cuna para su bebé, pero este cajón debería serlo. Cuando vio llegar a muchos pastores y a Reyes para traer regalos al niño, el árbol sintió la importancia de este acontecimiento y comprendió que había contenido el más grande tesoro de la historia…
Años más tarde, un grupo de hombres entraron en la barca en la que habían convertido al segundo árbol. Uno de ellos estaba cansado y se durmió. Mientras estaban en el agua, una gran tormenta se desató y el árbol pensó que no sería lo suficientemente fuerte para salvarlos. Los hombres despertaron al que dormía, este se levantó y dijo: “¡Calma ! ¡Quédate quieto!”, y la tormenta y las olas se detuvieron… En ese momento el segundo árbol se dio cuenta de que había llevado al Rey de Reyes y Señor de Señores…
Finalmente un tiempo después alguien vino y tomó el tercer árbol convertido en tablas. Fue cargado por las calles al mismo tiempo que la gente escupía, insultaba y golpeaba al hombre que lo cargaba… Se detuvieron en una pequeña colina y el hombre fue clavado al árbol y levantado para morir en la cima de la colina. Cuando llegó el domingo, el tercer árbol se dio cuenta de que él fue lo suficientemente fuerte para permanecer erguido en la cima de la colina, y estar más cerca de Dios que nadie, porque Jesús había sido crucificado en él…
La historia de Esther
miércoles, 3 de abril de 2013
Una Historia Real, la historia de Esther
por: JORGE SORIA
En estos tiempos de escasez de valores y modelos, la gente toma decisiones aventuradas y riesgosas. Es cierto que cada uno de nosotros somos libres de elegir, pero necesitamos de opciones varias y elementos que enriquezcan esta elección.
La Palabra de Dios nos brinda estas opciones y herramientas, una de las claves mas importante es: “Todo lo que el hombre sembrare, eso segará”. Está verdad nos hace responsables (cualidad de una persona madura) de cada determinación que tomemos. Dios es vida, y si decidimos actuar en Sus promesas y mandamientos, cosecharemos vida; pero si optamos por otros medios, cosecharemos lo opuesto.
Esta historia es real por dos motivos, porque es de la vida diaria y porque se desarrolla en un palacio. Los personajes son verdaderos y de linaje real, y se tiene lugar en el Medio Oriente. No es una historia de leyendas, pero si tiene su ingrediente de romance y dramatismo.
Todo Rey exitoso tiene cualidades y características comunes. Su actitud, carácter, visión, liderazgo y relaciones interpersonales son alguna de ellas. Cuando las circunstancias aprietan y las situaciones no van bien, entonces el monarca necesita revisar y hacer ajustes; pero cuando todo está encaminado: ¡Celebra!
Aquí es donde comienza esta historia, en una celebración. El rey había organizado una fiesta donde mostraba sus logros, conquistas y riquezas. Hay una gran diferencia entre ostentación y celebración genuina. Cuando uno tiene victorias es lógico y normal celebrarlo, no hacerlo sería un acto de falsa humildad. Pero, querer demostrar a los demás algo que está sobre dimensionado, y pretender impresionar, es ostentación y orgullo.
El Rey Asuero, Rey de Persia y de Media, celebraba con sus gobernadores y príncipes, compartía con ellos lo mejor que poseía. Un día éste Rey quiso presentar ante los invitados a su amada y bella esposa, la Reina Vasti; la cual decidió no responder a su petición. Esto irritó muchísimo al Rey, y apoyado de sus Consejeros reales, tomó la decisión más apropiada.
Este Rey debía considerar una serie de puntos: su parte como varón (hombría y virilidad), como familia (cabeza del hogar), y como líder y modelo (a favor de un imperio). Lo que él decidiera afectaría positiva o negativamente a su gente, y marcaría un hito para los hombres, para las familias, sus oficiales y subalternos. La decisión demandaba gente sabia. Nunca tome decisiones con ligereza, primero consulte, indague, averigüe, obtenga la mayor información, luego decida.
La reacción de la Reina Vasti podría parecer menor y sin importancia; pero ella no consideró la posición de su esposo, y lo que ella significaba para el reino. Sólo vio una parte, la personal, pero dejo de lado su parte modelo e impacto como colíder. Lo que no consideras, lo pierdes. Y ella sufrió las consecuencias de su falta.
Algunos creen que la vida es unipersonal, hay una parte de verdad en ello, pero somos una sociedad, y lo que elegimos afecta ambas áreas. La Biblia dice que “ así como el cuerpo es uno y tiene muchos miembros, pero todos los miembros del cuerpo, siendo muchos, son un solo cuerpo“. Cada miembro tiene su función propia, pero comparten una sola visión como cuerpo, de igual manera la pareja: esposo y esposa.
Toda decisión tiene beneficios y consecuencias, tanto en lo personal como en lo grupal. El Rey Asuero tomó la decisión de hacer cambios personales a favor de su nación. Hay cambios dolorosos pero necesarios, y el Rey dictaminó que la Reina Vasti no se presentaría mas ante él, porque para el Rey y sus Consejeros su decisión declaraba que ella no quería ser mas la Reina.
Los consejos sabios podrían parecer radicales y extremos, pero nos iluminan; y también nos brindan nuevas ideas que extienden y fructifica nuestra vida y la de los demás. Los Consejeros propusieron que se busque a una joven a la altura de las circunstancias y de acuerdo a las demandas reales. La posición de pareja y de líder tiene sus requisitos, tiene sus demandas. En 1 Corintios 13:1-13 describe al amor, allí podemos ver sus características y formas de proceder; y cada persona que anda en amor (a través de las relaciones interpersonales) cumple con sus formas.
¿Qué buscaría en una mujer? ¿Qué buscaría en un hombre? Los detalles son lo que cuentan. Algunos sólo eligen una compañía, alguien con quien conversar y pasar el rato. Eso está bien pero no es suficiente. Nuevamente los detalles son lo que cuentan. La nueva Reina debía contar con todo lo necesario para ocupar esa posición.
Algunos citan el pasaje bíblico que dice: “ Dios mira el corazón“, y sobreentienden que las demás áreas del ser humano no son importantes. Dios nos creó espíritu, alma y cuerpo. Somos un ser integral, no podemos vivir divididos. (Toda casa dividida contra si misma cae) La razón porque Dios ve el corazón es que es el centro del ser humano, allí habita el Espíritu Santo, es el centro de operaciones, la base central. Pero el alma y el cuerpo también son valiosos, sobretodo en una relación honesta como pareja.
La pareja que el rey elegiría, y serviría a los planes de Dios, debería ser: alguien creyente, inteligente, entrenada por un mentor sabio, mujer decidida, y bella. La belleza externa es el complemento exacto de la belleza interior. “ El corazón alegre, hermosea el rostro“. Un rostro bello sin sabiduría está incompleto; pero una mujer sabia siempre lucirá hermosa. Cuidar la apariencia, el porte, las buenas maneras y costumbres no es vanidad, es la evidencia de conocer a Dios y valorarse a uno mismo. Es respetarse como persona y saber estar delante de reyes, tal como dice las Escrituras.
Muchas jóvenes fueron seleccionadas, entre ellas estuvo Hadasa, mas conocida como Esther. Era huérfana de padre y madre, adoptada por un familiar suyo, Mardoqueo. Este pariente no sólo había suplido la parte familiar, (necesario para todo joven), sino que se convirtió en su mentor, un tutor que le enseñó las cosas básicas, y la entrenó para ser una mujer de extensión, que cuando alguien se una a ella, ambos sean multiplicados grandemente. Y como resultado de esa tutoría ella se convirtió una joven obediente, no doblegada por la fuerza sino por causa de una visión. La persona que le discípula le engrandecerá o empequeñecerá.
Alguien podría pensar: ¿Por qué necesito de un tutor, mentor o discipulador? ¡Acaso eso no es para los débiles e incapaces, para los que no pueden aprender por si mismos!; o tal vez diga: ¡Eso está bien para los niños o ignorantes! Ese es el grito de rebeldía que se oye hoy en día.
Los más grandes deportistas, artistas, y gente de ciencia son producto de personas que impactaron sus vidas, que los guiaron e inspiraron ir más allá de sus límites. Personas que les exigieron y demandaron a usar todo su potencial, que le daban el ánimo suficiente para que lucharan por sus metas y propósitos, que no le dieron descanso donde otros se detenían, sino que los convirtieron en extraordinarios y excelentes.
Esther no era sólo una joven bella, había sido criada para la excelencia; y eso es lo que los demás líderes y cuidadores reconocieron en ella. En ella había una gracia que hizo que sea provista de atenciones y provisiones especiales. La excelencia, producto de un discipulado, atrae provisiones extraordinarias.
Un hombre excelente reconoce a una mujer de excelencia. El Rey Asuero quedó prendado de la belleza y gracia de Esther, él podía ver en ella su complemento y plenitud como hombre y como líder. La Palabra dice que la amó más que a todas, le puso la corona real, celebró con todos sus príncipes y siervos, y fue benevolente y generoso con su pueblo. La pareja correcta no sólo afecta tu vida sino que saca lo mejor de ti en beneficio de los demás.
En el libro de Esther, capítulo 2, versículo 20 describe una de las grandes virtudes de la reina Esther: “porque Esther hacía lo que decía Mardoqueo (mentor), como cuando él la educaba”. Ella no necesitaba que la presionaran para obedecer, la obediencia era algo que había aprendido y valorado como patrón en su vida. La mujer que obedece a sus autoridades, obedecerá de buena manera a su pareja.
Aquí la historia da un giro. Mardoqueo fue testigo de un complot en contra del Rey, él se lo comentó a Esther, la cual le avisó al rey y salvó su vida. Los cómplices fueron eliminados, y todo esto fue registrado en el libro de las Crónicas del Rey.
El Rey Asuero tenía cercanía y aprecio a un oficial suyo llamado Amán. El Rey lo condecoró y lo puso en una posición de honor. Este acto habla muy bien de un líder que reconoce a otro, y le muestra su agradecimiento, pero hubo un inconveniente: Amán se enorgulleció y menospreció a los demás. Cuando una persona es promovida deja ver su interior, sale su riqueza o su pobreza como ser. La abundancia de su corazón se manifiesta.
Toda la gente se postraba ante él, pero en temor a una represalia; realmente no había un respeto genuino. Cuando alguien tiene que forzar a otro para que lo respete, ya perdió todo respeto. Pero hubo alguien que no se sometió a tal abuso: Mardoqueo. Y Amán buscó venganza: decidió destruir no sólo a Mardoqueo sino a todo su pueblo, para lo cual, hizo que el Rey firmase un edicto irrevocable en contra de los judíos. La venganza te llevará a tomar decisiones que dañaran a gente inocente.
¿Cómo esto afectaría a Esther? Ella podría alegar muchas cosas: ya era Reina, tenía una posición segura y poderosa. Nadie la podría tocar, ¿quién osaría a dañar a la preferida del Rey? Ella podía haberse quedado callada mientras su pueblo sufría una gran persecución que terminaría en exterminio.
En el capítulo 4, Mardoqueo acude a ella, y le dijo firmemente: “No pienses que escaparás en la casa del rey más que cualquier otro judío. Porque si callas absolutamente en este tiempo, respiro y liberación vendrá de alguna otra parte para con los judíos; mas tú y la casa de tu padre pereceréis. ¿Y quién sabe si para esta hora has llegado al reino? ” Y ella tomó una firme decisión de incluso morir pero tenía que cumplir con su deber.
Durante todo este tiempo podemos notar varias características en la Reina Esther: inteligencia, sumisión y obediencia; pero pareciera que sólo se mueven en forma pasiva. Muchas veces se cree que la obediencia y la sumisión adormecen a la gente, la vemos sin iniciativa y solamente haciendo lo que otros le indican. Este concepto sólo puede causar rebeldía y desanimo.
Esther fue formada en forma sumisa y obediente como un medio de liderazgo, para que ella ejerciera dominio y mando. La sumisión le lleva a desarrollar autoridad, la obediencia le hace ver la importancia de saber dirigir y ordenar. Una mujer con estas características demandará de la fuerza y firmeza de un varón.
En este pasaje hay unas frases que describen muy bien lo que dijimos anteriormente: “Entonces Mardoqueo fue, e hizo conforme a todo lo que le mandó Esther“. El discipulado ya había dado sus primeros frutos, ahora producía los resultados mayores. Antes la vemos haciendo todo conforme a lo que Mardoqueo le decía, y ahora ella tomaba su lugar real en Dios, y Mardoqueo la reconocía. El mayor logro de un discipulador no es que el discípulo obedezca solamente, sino que sepa tomar las decisiones correctas.
Esther se vistió con su vestido real, y se dirigió al aposento de Rey. Ella no sólo se puso una vestimenta sino también de una actitud. Se vistió de acuerdo a su posición y su misión. Se vistió de sabiduría y osadía. Se vistió de acuerdo a quien era para enfrentar una situación adversa.
En ese tiempo y sociedad nadie podía presentarse delante del rey sin haber sido llamado previamente. La persona que osara ingresar sin invitación era castigada con la muerte. Esther vestida con todas su galas venía ante el Rey para hacerle una propuesta, y por causa de su gracia y excelente presencia obtuvo un si como respuesta. Ella se presentó como Reina para sacar lo mejor del Rey.
Cuantas veces la pareja reacciona en forma simple y se sale de su real posición para solucionar una situación, y lo único que logra es sacar la bestia del Rey. Actué de acuerdo a su posición, tenga una actitud real, y obtenga un resultado favorable.
La Reina Esther invitó al Rey y a Amán a un banquete. Amán estaba muy complacido por la invitación porque alimentaba su orgullo, pero su venganza demandaba mas, su felicidad estaba basada en la eliminación de Mardoqueo. Recuerde una vez mas cuando uno da honra a una persona sirve no solamente para reconocerlo sino para ver su actitud.
En toda relación existen situaciones tan controversiales y paradójicas como en esta pareja real. Primero, el Rey tan galante y enamorado de su esposa, desconocía su nacionalidad y había aspectos de ella que él ignoraba completamente. También, a pesar de tener Consejeros sabios, no pudo reconocer a un hombre maquinador y soberbio como Amán. Además, él era un hombre que recompensaba a sus líderes, se olvidó de recompensar a un hombre que salvó su vida de un complot: Mardoqueo. Una vez mas los detalles nos hacen diferentes a los demás, y añaden excelencia.
Estas paradojas en el rey sumado al orgullo de Amán terminaron en una anécdota llena de sarcasmo. Un Rey que se acordó de premiar a Mardoqueo por el servicio prestado, y un hombre lleno de soberbia que creía que él era el centro de toda atención real pidió que la recompensa sea reconocer al galardonado casi como el sucesor del Rey. Él pensó que sería para él, y tuvo que pasar por la mayor vergüenza de su vida: reconocer a Mardoqueo delante de todo el pueblo. Esto fue el principio de su inminente caída.
La celebración consistía en dos banquetes, en el segundo la Reina haría su petición. Esther hizo gala de su sutileza y encantos, se mostró siempre amable y en el momento clave fue directa. Algunos hombres critican esto, y dicen que son argucias femeninas; pero lo que indica es una total ignorancia de cómo opera una mujer.
La Reina Esther abrió su corazón, pidió por ella y por su pueblo, ella dijo que su pueblo había sido condenado a muerte y que sería un daño irreparable para el Rey. Su reacción fue enorme, se llenó de ira al conocer la identidad del culpable de tal situación y que causaba tremendo dolor a la Reina. Amán trató de arreglar la situación y salió mal parado. La horca que había preparado para Mardoqueo serviría para dar fin a su vida.
El rey condecoró a Mardoqueo en lugar de Amán, y le dio el anillo real. Esther pidió que salvasen a su pueblo del edicto previo, y el Rey dictaminó que los judíos se agruparan y salvarán sus vidas. El Rey había cometido una falta, y es de hombres saber reconocer sus errores y sobretodo enmendarlos. La hombría no consta de ser infalibles sino en saber corregirse y dar lo mejor a su pareja.
Mardoqueo y Esther redactaron dos cartas que daba facilidades a su pueblo de defender sus vidas y celebrar todos los años como Dios había cambiado su tristeza en gozo. Vemos ahora el líder discipulador actuando juntamente con Esther su protegida a favor de los demás. Todo esto resulto en una pareja bien constituida, un líder en un puesto de favor, un pueblo bendecido, y el plan de Dios cumplido en la tierra. Estos son los beneficios que nuestro Dios desea hacer con y a través de una pareja. ¡Depende de cada uno, tome su mejor elección!
Publicado con el permiso del autor, para la revista Ministerio Mujer.
Amor de Padre
Esta historia comenzó en Winchester, Massachusetts, hace 43 años, cuando nació Rick Hoyt.
De alguna manera se le enredó el cordón umbilical alrededor de su cuello, dañando su cerebro y sus extremidades. Los doctores le dijeron a los padres de Rick que iba a ser un vegetal para el resto de su vida. Pero Dick Hoyt, el padre de Rick, notó la manera en que los ojos de Rick le siguieron por la habitación y en ese momento inició su esperanza.
De alguna manera se le enredó el cordón umbilical alrededor de su cuello, dañando su cerebro y sus extremidades. Los doctores le dijeron a los padres de Rick que iba a ser un vegetal para el resto de su vida. Pero Dick Hoyt, el padre de Rick, notó la manera en que los ojos de Rick le siguieron por la habitación y en ese momento inició su esperanza.
Cuando Rick cumplió 11 años de edad, lo llevó al departamento de ingeniería en la Universidad Tufts y preguntó si había algo para ayudar al niño a comunicarse. -”De ninguna manera,” le respóndieron. “no ocurre nada en su cerebro.”
“Cuéntale un chiste,” Dick le dijo a uno de los ingenieros de la Unversidad. Lo hicieron. Rick sonrió.
.Resulta que mucho ocurría en su cerebro. lograrón crear un sistema en el que a través de un equipo, le permitió controlar el cursor al tocar un interruptor con el lateral de la cabeza, Rick finalmente pudo comunicarse, escribiendo a través del computador. Primeras palabras: “arriba Bruins! ” (Un famoso equipo de hockey sobre hielo).
Después de un tiempo escuchó que un joven de secundaria había quedado paralizado en un accidente y la escuela organizó un maratón de caridad para él, Rick le logró escribir a su padre, “Papá, quiero participar”.
“Sí claro” dijo el Papá de Rick de una manera sarcástica . Jamás he corridó más de una milla seguida, cómo voy a empujar a mi hijo cinco millas? Sin embargo, lo intentó”. Después de la carrera, “parecía yo el minusválido, por dos semanas estuve adolorido como nunca antes” dijo Dick el Padre.
Ese día cambió la vida de Rick por completo. “Papá,” Le escribió, en el monitor “cuando estábamos en la carrera, pude sentir como si ya no era más discapacitado”.
Y esa frase le cambió la vida de Dick. A partir de ese momento se propuso a darle a Rick ese sentimiento tan a menudo como podía. Logró desarrollar una condición física lo suficientemente fuerte que él y Rick estaban dispuestos a tratar la Maratón de Boston en 1979.
“De ninguna manera”, se le dijo a Dick. Los Hoyt’s no eran un solo corredor, y que esta no era una carrera para gente en silla de ruedas. Así que, por los primeros años, y Rick Dick sólo se unían a la carrera en forma extra oficial corriendo de todos modos con el resto de la gente sin ser parte formal del evento.
Unos años después, encontraron la manera de entrar en la carrera oficial: En 1983, corrieron en otro maratón tan rápido que lograron hacer el tiempo requerido para calificar en la carrera de Boston al año siguiente.
Entonces alguien dijo: “Oye, Dick, ¿por qué no un triatlón?”
¿Cómo es que un tipo, que nunca aprendió a nadar y no ha andado en bicicleta desde que tenía seis años, iba a arrastrar a su hijo de 110 libras a través de un triatlón?
Sin embargo, Dick Lo intentó pór su hijo.
El día de hoy han hecho 212 triatlones, incluyendo cuatro agotadoras competencias de 15 horas en la famosa carrera de Ironman en Hawai.
Con las edades 65 y 43, Dick y Rick terminaron su 24vo Maratón de Boston, llegando en la posición número 5083, en una carrera donde corren más 20,000 participantes. Su mejor momento? Dos horas y 40 minutos en 1992 – sólo a 35 minutos del récord mundial, que, si te pones a pensar este record, fué hecho por una persona que empujaba a otro hombre en una silla de ruedas.
Mi nombre es Brian Boyle, y soy la prueba de que los milagros suceden

Historia de la vida real - Brian Boyle
Mi nombre es Brian Boyle, y soy la prueba de que los milagros suceden.
Un mes después de que me gradué de escuela secundaria en 2004, yo llegaba a casa de la práctica de natación y me ví Involucrado en un accidente fatal con un Camión e Basura.
El impacto de la violenta colisión destrozó mi corazón en mi pecho, destrozó mis costillas, la clavícula, la pelvis, colapsarón mis pulmones, causando daños a cada órgano, mis riñones e hígado dejaron de funcionar, mi bazo y vesícula biliar tuvieron que ser removidas, resultando en la pérdida de El 60% de mi sangre, graves daños a los nervios de mi hombro izquierdo, dejandome en coma siendo sostenido por equipos electronicos y medicos durante más de dos meses en el Prince Georges Hospital Center en Cheverly, MD.
No tengo una memoria del accidente, o de los pocos días antes de la fecha del accidente. Lo primero que recuerdo después de la colisión y que aún está vivo en mi mente hasta el día de hoy, era estar en un gran tubo de color blanco. En este tubo había un muchacho sentado a mi izquierda, y muchos otros muchachos y muchachas sobre mi lado derecho (uso el término muchachos porque parecían ser de mi edad). Yo no sabía por qué yo estaba allí o incluso cómo llegue allí, en primer lugar. Cuanto más tiempo pasaba allí, más podía visualizar mi entorno. El muchacho a mi izquierda tenía un teléfono celular, y me preguntó si lo necesitaba para llamar a alguna persona por mi. Le dije "sí, puedes llamar a mis padres y decirles que los amo."
La siguiente cosa que recuerdo es despertar en una cama de hospital, químicamente paralizado y conectado con todas esas máquinas. En medio de todos los pitidos y zumbidos que emitián los equipos médico que estaban salvando mi vida en ese instante, he podido oír a mi mamá y papá diciendome entre pausas dramáticas y llorando histéricamente, que "todo iba a estar bien".
Sólo momentos antes creo que estaba esperando en línea para conocer mi juicio definitivo, pero ese no debe haber sido mi tiempo. Momentos después, tuve volver a la vida. Esto fue sólo el comienzo de mi sufrimiento.
me cuentan que morí ocho veces mientras estaba en la unidad de cuidados intensivos, e incluso, cuando me desperté de mi coma, no podía hablar ni comunicarme. No se sabía con seguridad si quisiera saldría de mi habitación en una silla de ruedas o una bolsa de morgue. En lo que respecta a mi futuro, no existía.
Caminar de nuevo nunca sucedería por todas las graves lesiones y a causa de la pelvis destrozada. El pensar de nuevo en la natación, era sólo eso, sólo un pensamiento. Al igual que mi cuerpo, mis sueños se hicieron añicos. Pero, ¿no me dí por vencido porque sabía que Dios tenía un plan para mí.
Después de pasar dos meses en estado de coma, 14 operaciones, 36 transfusiones de sangre, 13 tratamientos de plasma , perdí un total de 100 libras y tuve que ir a un centro de rehabilitación en Baltimore. Tuve que aprender a hablar, comer, caminar, ducharme, y vivir de forma independiente. Después de esa experiencia agonizante, tuve que ir a terapia ambulatoria en Waldorf, Maryland.
Después de pasar unos meses en una silla de ruedas, tomé la desición de trabajar duro para volver a caminar, asi que comencé a pasos de bebé para caminar por mi cuenta. Fue un milagro, despues de mucho esfuerzo, pude caminar de nuevo, pero quería probarle los médicos que no sólo podría caminar, sino también correr. Después de que lo había logrado, decidí que era momento de trabajar duro para volver de nuevo en la piscina. Después de unas cuantas pruebas de pulmón, pude ir a la piscina un poco cada semana.
Antes del accidente yo tenía tres objetivos: ir a la universidad, nadar en el equipo, y competir en un triatlón ironman (hombre de hierro) algún día. Después de unos meses de unas cuantas vueltas de natación aquí y allá con mi pareja y la buena formación de amigos, Sam Fleming, decidí que yo no iba a permitir que mis lesiones me impidieran vivir mi sueño. Seis meses después de que empecé mi primer año en el St Mary's College de Maryland - y me convirtí en un orgulloso miembro del equipo de natación.
Es muy fácil leer o escuhar estos hechos de la lista y hacer que se vea como si todo fue un logro facily que todo se dió de una manera que todo encajó perfectamente, pero la verdad es que no. No fue fácil, no entonces, y no ahora. El dolor y la agonía fue real y existió a través de todo el camino - en los buenos tiempos y los muy malos.
No fue una situación fácil estar en una cama, mirando al techo, a sabiendas de que su vida se acaba mientras estás viendo a un sacerdote leyendote los últimos derechos. Pensé dentro de mí mismo una y otra vez, ¿por qué me pasó esto a mí. Siempre fui un buen chico, recibí buenas calificaciones en la escuela, e asistía la iglesia. ¿Por qué algo tan horrible como esto a mí? ¿Por qué Dios permite esto? pasé día tras día preguntandome por qué? Y, entonces me di cuenta. Todo mi esfuerzo de pensar y pensar lo estaba gastando en las preguntas equivocadas, (los Porque a mi? si yo esto... y aquello..) - así que cambié mi manera de pensar a una sola pregunta y esa era la única ... ¿por qué estaba aún con vida?, después de eso ya no tenía más preguntas . Finalmente entendí mi propósito en la vida.
Con los 50 años la esperanza de vida se me dio de los médicos, ahora estoy tratando de vivir cada día al máximo y esperamos inspirar y motivar a otras personas en su vida y su fe. Algunas personas dicen que soy como 'Lázaro' porque Dios me trajo de vuelta a la vida. Todo lo que sé es que quiero aprovechar al máximo el precioso tiempo que se dan.
Mi historia es acerca de la recuperación y el regreso, pero quiero hacer mucho más que eso. Quiero hacer un impacto positivo en el mundo. Quiero motivar espero inspirar a otras personas a través de mis esfuerzos a nunca renunciar a sus sueños y para no dejar nunca de creer y su fe en Dios, no importa cuán malo pueda parecer una situación.
Marcos 9:23
“Jesús le dijo: Si puedes creer, al que cree todo le es posible.”
Mateo 19:26
Y mirándolos Jesús, les dijo: Para los hombres esto es imposible; mas para Dios todo es posible.
Josué 1:9
“Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque el Señor tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas.”
Filipenses 4:13
“Todo lo puedo en Cristo que me fortalece. ”
Romanos 8:37
“Sin embargo, en todo esto somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó. ”
Isaías.26:3
“Tú guardarás en completa paz a aquel cuyo pensamiento en Ti persevera; porque en Ti ha confiado”
Actualizado: Brian completó recientemente la media-carrera Steelhead 70,3 ironman en Michigan y se le dió también un espacio en los medios de comunicación de inspiración a los atletas competir en el 2007 Ford Ironman World Championship, su historia apareció en la NBC 'Ironman' como la principal.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)













